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Ayuntamiento de Navalcarnero.
Navalcarnero es un ayuntamiento situado a treinta y un kilometros de Madrid. El nombre Navalcarnero proviene de la combinación de dos palabras: "nava" (referencia a una tierra sin arboles, situada en las montañas) y "carnero" (el macho castrado de la oveja).
El origen de Navalcarnero puede situarse en 1499, cuando un representante del concejo de Segovia viajo hasta Navalcarnero y, con la presencia de cinco vecinos de Perales, procedió a la elección del primer Ayuntamiento de la ciudad, ciudad que, conformada de esta forma, tuvo esa exigua población (cinco vecinos de Parels) como inicio.
Navalcarnero se mantuvo bajo jurisdicción segoviana hasta 1627, convirtiendose en una villa independiente al comprar su jurisdicción a la Corona. Desde ese momento, la ciudad potenció su vocación por el turismo, su principal fuente de ingresos, y motivo de grandes satisfacciones personales para los habitantes del lugar que son felicitados por su buen trato hacia los visitantes.
Esta ciudad tiene amplias ventajas que le han permitido convertirse en uno de los principales municipios turisticos de Madrid, esas ventajas incluyen una atención personalizada al visitante, una geografia encantadora, monumentos historicos que seducen a cualquier turista y una gastronomia de primer nivel.
A esto debe agregarse los vinos de la ciudad, vinos que han sido reconocidos tanto a nivel nacional como internacional, una excusa perfecta para probar las comidas locales, ya que ninguna comida puede apreciarse en su justa medida sino se acompaña del vino adecuado.
El clima mediterraneo de Navalcarnero con veranos intensos e inviernos muy frios permite que se desarrollen en esta region vinos con un sabor particular, preciso, unico. Entre los monumentos historicos debe anotarse, por eso, antes que nada, el Museo del vino, pero tambien otros destacados lugares de interes como la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción y Las Cuevas del Concejo.
Las actividades recreativas de Navalcarnero incluyen actividades taurinas como los Encierros nocturnos: los primeros encierros fueron celebrados el 7 de octubre de 1649, cuando se trajeron dieciseis toros para celebrar las velaciones del Rey Felipe IV con su sobrina Mariana de Austria.
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