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El inventor de la M-30, Manuel Melis, tacha de nsensata la construcción del muro
Éste hizo de ambalse del agua, que se filtró al túnel por otra zona en obras
Aunque admite lo dicho por Melis, Calvo evita asumir la responsabilidad
Incluso insinúa que parte de la culpa la puede tener el ingeniero
MADRID.- El Ayuntamiento de Madrid y el autor-ingeniero de la M-30, Manuel Melis, andan enfrentados después de que el padre de la mayor infraestructura de la capital desvelase hoy que la inundación del túnel de hace una semana, que obligó a cortar el tramo entre Marqués de Monistrol y Pirámides, fue consecuencia de varias chapuzas realizadas por Urbanismo sin su consejo.
Aunque Pedro Calvo, delegado de Movilidad y Seguridad del Ayuntamiento, ha reconocido como ciertas las declaraciones de Melis, ha evitado asumir responsabilidad e incluso ha insinuado que parte de culpa la tendría el ingeniero.
Calvo ha asegurado esta mañana que la inundación se debió a una "frecuencia de hechos desafortunados" que ya han sido solventados.
Así, ha explicado que después del desbordamiento del colector de San Rulfo como consecuencia de la tormenta, el agua salió a la Ribera del Manzanares y fue conducida por un muro de Madrid Río, el proyecto de ajardinamiento de la superficie de la M-30 soterrada, hasta el lugar donde se está construyendo una pasarela peatonal. Este muro discurre entre el puente de Segovia y el de San Isidro.
La cimentación de este soporte "estaba abierta, aún no estaba terminada, por lo que el agua encontró un agujero por el que entrar al túnel", aseguró el edil, quien apuntó que si las lluvias se hubieran producido unos días después, "las obras ya estarían terminadas", por lo que la inundación fue consecuencia "de la mala fortuna".
El autor de la M-30, Manuel Melis, asegura que ese muro junto al cauce del río fue levantado de forma "insensata", ya que hizo de presa cuando el agua debía haber saltado directamente al río -como ha pasado otras veces-, según informa el diario El País.
Melis defendió que los colectores están "perfectamente diseñados" y achacó la filtración del agua al interior del túnel a una loseta de hormigón perforada para instalar una pasarela de diseño.
El muro embalsó el agua y la condujo hasta una zona en la que se construyen los cimientos de esa pasarela peatonal, justo sobre el túnel exterior de la M-30 dirección sur entre el Puente de San Pol de Mar y el Puente de San Isidro.
El agua atravesó los cimientos y con gran rapidez inundó ese tramo del subterráneo hasta más de un metro y medio de altura, donde anegó el cuadro eléctrico que hace funcionar las bombas de achique del túnel.
El cuadro se desconectó y las bombas no funcionaron, por lo que hubo que llevar hasta allí las de los bomberos y otras y achicar tal cantidad de agua de una manera que el delegado Calvo ha calificado de "más rudimentaria".
Excusatio non petita
"Fue mala fortuna que esa avenida de agua, inusual en esas fechas, coincidiera en el momento en el que la cimentación no estaba terminada", ha resumido Calvo.
El responsable de Seguridad y Movilidad ha indicado que el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, no conocía este relato de los hechos en su integridad cuando dijo el lunes, en TVE, que no habían funcionado las bombas de achique del túnel por falta de energía eléctrica.
Calvo no ha querido entrar directamente en las declaraciones de Melis -que dejó el Ayuntamiento al acabar aquella obra y regresó a su labor docente en la Universidad Politécnica- y se ha limitado a decir que no miente pero que lo que no entiende es por qué ha sentido la necesidad de decirlo.
Además, ha comentado las afirmaciones del ingeniero con la frase en latín excusatio non petita, acusatio manifiesta, que significa, aunque él no precisó en qué sentido lo decía, que quien se excusa sin que nadie le haya culpado se declara convicto.
Aunque dejando claro que el Gobierno municipal ni reconoce responsabilidad por parte del proyecto Madrid Río, en el que Calvo ha recordado que trabajan "muchos" de los técnicos que colaboraron con Melis en las obras de soterramiento de la M-30, ni renuncia a ella, el Ayuntamiento se ha puesto ya a trabajar para que no vuelva a ocurrir algo como lo del día 10.
Así, ha comenzado a elevar la cota en la que está situado el cuadro eléctrico que se inundó, algo que, según Calvo, ya estaba previsto y se ha hecho en otros puntos del subterráneo, y lo ha conectado con otro -lo ha "bypasseado", ha dicho- para que las bombas puedan recibir la energía desde otro punto como alternativa.
En cualquier caso, ha subrayado, eso no significa que se esté "rehaciendo" la obra.
Textos e imágenes tomados del periódico online elmundo.es
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